Ingeniería en climatización · Servicio en toda España
Si tienes radiadores puestos y quieres pasarte a la aerotermia, esta es tu salida: trabajan con agua templada, no hay que levantar el suelo y no te llenan la pared de aparatos. Y llegado julio, también dan frío.
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Trabajan con agua a 30 o 45 °C, en vez de los 60 o 70 que pide una caldera, y calientan sobre todo por su propia superficie. Por eso le sacan a la aerotermia todo el rendimiento y te dan un calor suave, sin puntos calientes.
En verano además refrescan: unos ventiladores silenciosos por dentro mueven agua fría por el emisor. Como trabajan por encima del punto de rocío no condensan, así que no necesitas desagüe y casi no los oyes.
Ahí está la diferencia con un fancoil de suelo, aunque por fuera se parezcan. El fancoil climatiza por aire forzado, te da más frío y deshumidifica, con su bandeja de condensados. El radiador de baja temperatura refresca más suave y más callado, con la pinta de un radiador de siempre. Si lo que buscas es potencia de frío o controlar la humedad, entonces lo tuyo es el fancoil.
Te valen con aerotermia y también si tienes placas solares o una caldera de biomasa.
Al pedir agua templada, tu aerotermia rinde más y gasta menos.
El calor te llega parejo por toda la estancia, sin puntos fríos ni ráfagas de aire en la nuca.
Calientan en invierno y refrescan en verano, con unos ventiladores por dentro que casi no vas a oír.
Vamos a tu casa, calculamos estancia por estancia lo que necesita cada una y te lo instalamos integrado con tu aerotermia. Montaje limpio y sin sorpresas.
Y si ya tienes radiadores, lo primero que miramos es si los tuyos aguantan trabajando a baja temperatura. A veces valen y te ahorras el cambio; a veces no, y te lo decimos antes de empezar.
En la visita técnica lo comprobamos y te proponemos la mejor solución para tu casa. Pídenos tu estudio gratuito.
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