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Sistemas · Agua caliente

Agua caliente sanitaria con aerotermia

Duchas seguidas sin quedarte a medias, y un gasto en agua caliente que no se parece al de antes. Miramos cómo gastáis el agua en tu casa, y de ahí sale el equipo que te hace falta.

Eficiencia
energética
Confort
todo el año
Soluciones
a medida
Acompañamiento
integral

★★★★★ 5,0 Opiniones en Google

Qué es

Agua caliente de sobra, gastando mucho menos

La bomba de calor aprovecha la energía del aire para calentar el agua, de forma que por cada kWh de electricidad obtienes varios de calor. El resultado: hasta un 70 % menos de consumo que un termo eléctrico, con agua caliente de sobra.

Puedes producirla de dos maneras, según tu vivienda y tu forma de consumir: acumulándola en un depósito o generándola al instante.

Además, la misma aerotermia que te da la calefacción puede encargarse del agua caliente, y todo se integra fácilmente con placas solares.

¿Cuánto gastas hoy en calentar agua? Míralo en la factura y dínoslo: es el número con el que se decide si te compensa.

Lo que tienes ahora

De dónde vienes, y qué cambia en tu caso

En tu casa ya hay algo calentando el agua. Lo que ganas con el cambio, y lo que te cuesta, depende de qué sea eso.

Un termo eléctrico. Es el salto más grande que puedes dar: el termo te devuelve exactamente el calor que pagas, y una bomba de calor te devuelve tres o cuatro veces más por el mismo gasto. Si no quieres tocar la calefacción, existe el aerotermo: una bomba pequeña con su depósito dentro, que se ocupa solo del agua. Suele caber donde tenías el termo.

Un calentador de gas o de butano. Dejas de quemar dentro de casa: se te acaban la bombona, la revisión del gas y el humo. Y ya no dependes de una llama que se enciende cada vez que abres el grifo.

Una caldera mixta. Si esa caldera te da también la calefacción, te interesa mirar la aerotermia completa antes que cambiar solo una parte.

Placas solares térmicas viejas. Las del boom te dan más mantenimiento que servicio. Puedes jubilarlas sin dejar de cumplir la exigencia de renovables.

Y si lo que quitas es una caldera que quema, hay dinero de por medio. Esa sustitución entra en los Certificados de Ahorro Energético, y la ficha oficial lo contempla aunque solo cambies el agua caliente. Cuánto te toca lo confirman los certificados energéticos, así que no te damos una cifra antes de tenerlos. Con un termo eléctrico esta vía no aplica, y preferimos que lo sepas ahora. Te lo contamos en ayudas y CAE.

Cuántos litros

De cuántos litros tiene que ser el depósito

Si tienes tres dormitorios, la norma da por hecho que sois cuatro, aunque viváis dos. Y cuenta 28 litros de agua caliente por persona y día. De ahí sale tu demanda diaria; el depósito todavía no.

El depósito lo decide cómo os ducháis. No es lo mismo que salgáis todos de casa a las ocho que repartiros la mañana, ni tener bañera que no tenerla. Se elige mirando cuánta agua pedís a la vez, no cuánta gastáis al día.

Y pasarte te cuesta dinero: un acumulador grande se pasa el día manteniendo caliente agua que nadie va a abrir. Lo ajustamos a tu casa y a tu tarifa, y si tienes horas baratas lo cargamos en ellas mientras duermes.

Dinos cuántos sois, cuántos baños tenéis y a qué hora os ducháis, y te damos el tamaño exacto. Se hace en la visita y no cuesta nada.

Dos formas

Por acumulación o instantánea: la que mejor te encaje

Las dos las instalamos, y no son intercambiables: cada una resuelve un tipo de consumo distinto. No hace falta que elijas tú: en la visita lo vemos y te explicamos por qué una y no la otra.

Por acumulación

Te calentamos el agua antes de que la necesites y la guardamos en un acumulador, lista para abrir el grifo. Carga en tus horas más baratas y aguanta bien cuando en casa coincidís, con dos duchas y la cocina a la vez. Es lo que ponemos en la mayoría de viviendas, y la instalación es sencilla. Ese acumulador puede ir conectado a la aerotermia de la casa, colgar de la geotermia si tu casa la tiene, o llevar su propia bomba de calor dedicada solo al agua, lo que se llama un aerotermo. Cuál encaja en tu caso lo vemos en la visita.

Instantánea · a demanda

El agua se calienta al pasar, justo cuando abres, sin guardar nada. Nunca se te acaba por muchas duchas seguidas que haya, y como no hay agua parada, la legionela deja de ser un asunto. Es lo que montamos en viviendas grandes, hoteles, spas y gimnasios, donde se consume mucho a la vez.

Legionela

Lo que exige la normativa sanitaria

La legionela crece en el agua templada, y por eso el Real Decreto 487/2022 pone números: tu acumulador tiene que llegar a 60 grados, y el agua tiene que salir por los grifos por encima de 50.

Una bomba de calor rinde mejor cuanto menos calienta, así que te programamos el equipo para que suba el depósito a esos 60 grados cada cierto tiempo, tal como la propia norma prevé. Si el agua se produce al instante, ni eso hace falta: no hay depósito donde pueda crecer nada.

En una vivienda lo dejas programado y te olvidas. Si llevas un hotel, un gimnasio o una residencia, además te toca registro y revisiones: te lo dejamos montado para que cumpla desde el primer día, y sabrás exactamente qué parte llevas tú.

Ventajas

Por qué con aerotermia

Muy eficiente

Consume una fracción de lo que consume un termo, y el ahorro llega todos los días del año, no solo en invierno.

Dimensionada a tu casa

El depósito se calcula con las personas y los baños de la vivienda, no a ojo. Ni te quedas sin agua ni pagas por calentar de más.

Compatible con solar

Se integra con placas fotovoltaicas o solar térmica para ahorrar todavía más.

Legionela bajo control

Cumple las temperaturas que fija Sanidad sin que tengas que acordarte de nada.

Obra nueva

Cuenta como renovable, sin placas térmicas

El Código Técnico exige que al menos el 70 % del agua caliente de un edificio nuevo venga de energías renovables, o el 60 % si la demanda es pequeña. Durante años eso obligaba a poner placas solares térmicas en la cubierta.

Ya no. Una bomba de calor cuenta como renovable si su rendimiento estacional para agua caliente supera 2,5, y las que instalamos lo superan de largo. Así la aerotermia cumple la exigencia por sí sola, sin captadores en el tejado ni circuito solar que mantener.

Si eres promotor o constructor, esto te quita las placas de la cubierta y el mantenimiento que llevan detrás. Pásanos el proyecto y te lo justificamos.

Cómo trabajamos

Del cálculo del acumulador a la legalización

Empezamos por el consumo: cuántas personas, cuántos baños, a qué horas se ducha la casa y si hay bañera. De ahí sale si conviene acumular o producir al instante, y qué tamaño de acumulador te hace falta.

Después lo instalamos integrado con la calefacción y con las placas solares si las tienes, programamos el ciclo antilegionela y lo dejamos legalizado. Y si quieres, lo revisamos cada año dentro del plan de mantenimiento.

Hablemos

¿Acumulación o instantánea para tu casa?

Cuéntanos cuántos sois y cómo usáis el agua caliente, y te decimos cuál conviene y de cuántos litros.

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