Ingeniería en climatización · Servicio en toda España
Bajo tu parcela hay una temperatura que no cambia en todo el año, y con ella calientas en invierno, refrescas en verano y tienes agua caliente gastando menos que con ningún otro sistema. Dinos cuánto gastas hoy y qué terreno tienes, y te enseñamos la cuenta.
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A pocos metros de profundidad hace casi la misma temperatura en enero que en agosto. La geotermia entierra en tu parcela un circuito cerrado de tubos y, con una bomba de calor, te saca de ahí el calor en invierno y le devuelve el tuyo en verano. Le da igual el tiempo que haga fuera.
Es el sistema que más rinde y el que más dura. Encaja si tienes parcela, si estás en obra nueva, o si llevas un hotel, un spa o un edificio que gasta mucho y quiere dejar de hacerlo.
La única forma de saber si es tu caso es mirar tu parcela y tu consumo. Cuéntanoslo y te lo decimos, sin compromiso.
Y si tienes piscina, entra en el mismo equipo. Lo contamos más abajo.
Debajo de tu jardín el terreno está siempre entre diez y dieciocho grados. El aire, en cambio, baja de cero en enero y pasa de treinta y cinco en agosto, justo cuando más lo necesitas. Una bomba de calor rinde más cuanto menos salto de temperatura tiene que dar, y por eso la geotérmica te rinde igual en la peor semana de enero que en octubre.
No es una opinión nuestra. El documento oficial del RITE que dice cómo se calcula el rendimiento de una bomba de calor lo resume así: el terreno apenas cambia de temperatura en el día, en el año ni en toda la vida de la instalación; el aire sí, y mucho. Y lo traduce a un número: en Madrid, una geotérmica rinde a lo largo del año casi la mitad más que una aerotérmica con el mismo equipo.
Cuándo compensa esa diferencia respecto a la aerotermia, más sencilla de instalar, se ve en el estudio con los consumos de tu vivienda.
Y esa es la pregunta que de verdad importa. Pásanos tus facturas y te enseñamos las dos cuentas, la de geotermia y la de aerotermia, para que elijas con números y no con folletos.
A diferencia de la aerotermia, aquí el corazón del proyecto está en el subsuelo: hay que estudiarlo, perforar y colocar la captación. Nos encargamos de todo el proceso, incluidos los permisos.
Analizamos la geología de tu parcela y las necesidades del edificio para dimensionar la captación y el equipo.
Un sondeo geotérmico es, legalmente, una obra de ingeniería minera. Redactamos el proyecto y tramitamos la autorización de la Sección de Minas. Tú no te ocupas del papeleo.
Realizamos los sondeos e introducimos las sondas geotérmicas en U (captación vertical), o enterramos el circuito en zanjas (captación horizontal), formando un circuito cerrado.
Colocamos la bomba de calor geotérmica y la conectamos a tus emisores (suelo radiante, fancoils…) y al agua caliente sanitaria.
Arrancamos el sistema, legalizamos la instalación conforme a normativa y gestionamos los certificados de eficiencia energética. Si lo deseas, seguimos contigo con el mantenimiento.
Uno o varios sondeos de entre 50 y 150 m con sondas en U. Apenas te quita jardín y es la que más rinde: la que te interesa si tienes poca parcela.
Un circuito de tuberías enterrado entre 1,5 y 2 m. No hay que perforar en profundidad, pero necesitas bastante terreno libre para extenderlo.
En verano la geotermia hace algo que ningún otro sistema puede: enfriarte la casa con el compresor parado. El terreno está a menos temperatura que tu vivienda, así que basta con hacer circular el agua por la captación y llevarla a los emisores. Lo único que gastas son las bombas que mueven el agua, unos doscientos vatios.
Para eso necesitas un emisor que refresque con agua a 16 o 18 grados: suelo refrescante, techo refrescante o radiadores de baja temperatura con ventilación integrada, que trabajan por encima del punto de rocío y refrescan sin condensar y sin desagüe. Un radiador convencional, de hierro o aluminio, no te va a dar frío.
Si tu casa lleva fancoils, que piden agua más fría, el compresor sí arranca, pero sigue trabajando contra el terreno y no contra el aire de la calle a 38 grados. Por eso, incluso refrigerando en activo, la geotermia te gasta menos.
Y ese calor que sale de tu casa mientras se refresca no tiene por qué acabar en la tierra: con un intercambiador más, se va al depósito del agua caliente. En verano, buena parte de tus duchas salen de algo que ibas a tirar. No lo cubre todo, porque en verano gastas menos agua caliente y entra más templada de la red, pero lo que cubre no te cuesta nada.
Cuándo te basta con el frío pasivo y cuándo hace falta el activo se decide en el estudio, según la orientación de tu casa y los emisores que tengas.
Si ya tienes suelo radiante puesto, tienes medio camino hecho para refrescar en verano casi sin gasto. Dinos qué emisores tienes y miramos si tu casa puede refrescar así.
Una piscina exterior es la mayor carga energética que puedes tener en casa: mucha agua a 27 grados perdiendo calor por evaporación durante meses. Y el RITE no te deja calentarla con gas ni gasóleo, solo con renovables. La geotermia lo es, y rinde justo cuando más la vas a querer: en mayo y en octubre, cuando el aire está frío pero el terreno sigue a la misma temperatura.
Tu agua de baño no pasa nunca por la bomba de calor: entre las dos va un intercambiador de titanio, que aguanta el cloro y la sal. La piscina se regula sola, como una zona más de la casa.
Por cada kilovatio de electricidad, la máquina le entrega a tu piscina cinco o seis de calor.
Y hay algo que solo te da la geotermia: en verano, con los equipos que hacen frío y calor a la vez, el calor que le quitas a la casa al refrescarla se va a la piscina. La misma máquina trabaja para las dos con el mismo consumo.
Si tienes piscina, dilo desde el primer día: contarla al principio cuesta unos metros más de captación, y añadirla después obliga a rehacer el cálculo entero. Todo lo demás, en climatización de piscinas.
Es lo primero que miramos, y te conviene saberlo antes de ilusionarte.
Captación vertical. Cada sondeo te pide unos 10 m² libres alrededor, y que queden a metro y medio o dos de cimientos y árboles. También tiene que poder entrar la perforadora: es un camión, no una furgoneta. A cambio te ocupa muy poco jardín, y las sondas duran más de cincuenta años.
Captación horizontal. Aquí necesitas mucha más superficie: entre 400 y 600 m² libres para una vivienda unifamiliar media, o, como regla rápida, el doble de lo que vayas a climatizar. Sobre las zanjas no vas a poder hormigonar ni plantar árboles de raíz profunda.
Permisos. La horizontal suele salir con licencia de obra menor. La vertical, por profundidad, cuenta como obra minera: lleva informe del terreno y permiso de Minas, y lo tramitamos nosotros. Tú no tocas un papel.
Antes de darle vueltas, sal al jardín y mide. Con los metros que tengas y una foto del acceso, te decimos en la visita si tu parcela sirve y con qué captación. Es lo primero que miramos, y no cuesta nada.
Ninguna bomba de calor te da más calor por cada euro de luz. Y no es opinión nuestra: el dato oficial lo tienes unas líneas más arriba.
En verano refrescas la casa casi sin gastar: el compresor se para y el frío lo pone el propio terreno.
Te sube la calificación energética de la vivienda. Y si con ella jubilas una caldera de gas o gasóleo, genera CAE igual que la aerotermia.
No vas a tener una máquina en la fachada ni ruido en la terraza, y la captación enterrada te dura décadas.
Estudiamos el terreno, el tipo de captación y el ahorro estimado, y nos encargamos de los permisos. Pídenos tu estudio técnico gratuito.
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